MÉXICO: POCA DENSIDAD EN EL AIRE = NUEVOS RETOS

Predrag Vuckovic/Red Bull Content Pool
La densidad del aire de Ciudad de México supone una dificultad añadida para los riders del Red Bull X-Fighters.

La densidad del aire de Ciudad de México supone una dificultad añadida para los riders del Red Bull X-Fighters. La gran altitud (2.240 metros) sobre el nivel del mar de la capital mexicana quita potencia a las motos, lo que obliga a los riders a realizar ajustes, tanto físicos como de motor, para ser capaces de llevar a cabo sus espectaculares saltos.

 

Los riders del Red Bull X-Fighters estiman que la altitud de 2.240 metros de Ciudad de México quita alrededor de un 25% de potencia a sus máquinas, si se compara su rendimeinto con el que tienen en pruebas más cercanas al nivel del mar. Eso significa que un salto cualquiera se convierte en un verdadero reto de habilidad y coraje. Los mecánicos trabajan a destajo y hacen algunas horas extra para conseguir que los motores compensen su rendimiento por la baja presión del aire que hay a esa altitud, pero es algo que a veces cuesta sangre sudor y lágrimas. Y los riders también se esfuerzan para lograr que la reducción en potencia de las motos no afecte a sus tandas y el tiempo de que disponen para hacerlas.

 

"La verdad es que es sorprendente, porque estás acostumbrado a utilizar un nivel de potencia superior y ahora la moto parece falta de pegada, más torpe y sin empuje", comenta el australiano Josh Sheehan, tras sus primeras tandas de entrenamientos en la Plaza de Toros Monumental de Ciudad de México, recinto donde se esperan 38.000 espectadores, el viernes por la noche. "La primera vez que subí por una rampa para hacer un truco fue descorazonador. Normalmente, cuando abres gas en la rampa, notas un empujón justo cuando despegas. Pero en este caso, no ha sido así. Ha sido pobre, con menos potencia. Es algo a lo que me tendré que acostumbrar".

 

A mayor altitud hay menos oxígeno y eso significa menos potencia en los motores, como explica el Director Deportivo del campeonato, el americano Tes Sewell. "Esta altitud siempre es un problema, porque te roba oxígeno que es necesario para la combustión de la gasolina del motor. Pero no es un problema nuevo, aunque es algo a lo que los participantes siempre tienen que hacer frente cuando vienen aquí". Sewell también explica que hay equipos de mecánicos locales que ayudan a los riders a ajustar los reglajes del carburador, cambiando la inyección para permitir la entrada de más oxígeno. Además, la gasolina debe ser de menor octanaje que la habitual.

 

"La primera vez que te pasa te pone de los nervios", apunta Sewell, quien también admite, como le pasa a los riders y a los miembros de los equipos y la organización, que solo subir los escalones de la plaza de toros le cuesta por esa falta de oxígeno. "Es una sensación extraña. No es lo que esperas cuando abres gas".

 

El rider galo Tom Pagès completó un par de (casi) perfectos Flairs (la rotación de 540 grados sobre su moto) durante el entrenamiento del jueves. Pero el subcampeón del Red Bull X-Fighters 2012 ha comentado tras esos entrenamientos que la menor densidad del aire es uno de los mayores retos del evento inaugural de la presenta temporada. Incluso, Pagès ha ido más allá revelando que es posible que no haga según qué trucos porque sería imposible completarlos con esas condiciones atmosféricas.

 

"Sabía que la falta de oxígeno sería un problema, porque he podido competir aquí, antes", comenta. "No tenemos tanta potencia y como no hay aire, no hay ejecución. Es decir, no se puede forzar tanto físicamente. Y la moto no va muy bien. Mi objetivo, entonces, va a ser pasármelo bien sin dejarme ganar por la presión".

 

Por su parte, el checo Martin Koren afirma que una moto pierde un 10% de su potencia por cada 1.000 metros de altitud que se ganan. "Todo el rango de potencia del motor funciona de manera diferente a esta altitud", explica Koren. "Si subes por la rampa y quieres dar más gas, no recibes la potencia tan rápido como de costumbre y la moto tiende a quedarse estancada, por así decirlo. Pero cuanto más practiquemos aquí, más natural nos parecerá. Creo que en cuanto empecemos el evento principal, todos estaremos acostumbrados a esto".

 

La Inyección Electrónica de Gasolina (EFI, en sus siglas en inglés) es un chip de ordenador que tienen las motos de 4 tiempos y que ayuda a ajustar el motor con la caída en presión atmosférica. Pero hay riders que pilotan motos de dos tiempos con carburador, como el actual Campeón del Mundo, el neozelandés Levi Sherwood, que están notando este desajuste de manera muy acusada.

 

El mecánico de Sherwood, Chad Geib, a quien habreís visto en alguna de las galerías de fotos del evento trabajando en la moto, ha dado muchas vueltas para encontrar una solución, optando al final por cilindros con mayor carrera para ganar más compresión y paliar la bajada de potencia. "Hemos modificado los cilindros y ahora tenemos una moto de unos 300 cc, en vez de 250 para compensar la falta de caballos. También hemos cambiado el carburador en todo lo referente a su inyección y usamos gasolina oxigenada. Cuando se sube de altitud, se requiere combustible con menor octanaje y con más oxígeno porque no entra tanto aire en el motor aquí arriba", concluye Geib.